Demonios - Salva

Me llamo Salvador, pero me podéis llamar Salva. Trabajo como product manager en una importante consultora multinacional. La verdad es que no soporto mi trabajo. Es algo que, viendo mi día a día, nunca podrías llegar a imaginar. Siempre trato de mantenerme positivo y amable con mis compañeros.

Llevo una rutina diaria muy clara y definida: Me acuesto temprano (ya que hago ejercicio por la mañana), desayuno algo de leche con avena, me ducho, y me preparo para salir. Elijo cualquiera de mis camisas blancas y uno de mis trajes gris oscuro. Nunca me miro en el espejo. No me gusta verme reflejado, es como un TOC que tengo, no creáis que soy tan feo, jeje.

Tengo algunos 'amigos', se podrían contar con los dedos de una mano. Salimos a tomar algo los viernes, after work. De vez en cuando, si me siento particularmente cachondo, trato de ligar con alguna chica. He de decir que mis probabilidades de éxito aumentan proporcionalmente en función de la cantidad de alcohol que haya ingerido la chica en cuestión. La química de amor, supongo.

La verdad es que no comprendo cómo se fijan en mí, si soy insoportable. No tengo aficiones ni tema de conversación, más allá de mi trabajo.

Es curioso cómo funciona la cabeza. Es el mejor juez.

Tengo un hermano, menor que yo. Lleva una buena vida: Se casó hace unos años, se marchó del país y tiene un muy buen trabajo. Nos llevábamos muy bien pero no hemos vuelto a hablar desde el día de su boda. El mismo día del accidente.

Ese día, todo cambió. Creo que debería hacer caso al psicólogo y mirar hacia el futuro. No seguir culpándome. Pero mi cabeza no me deja; no me lo perdona.

Sí, seguramente sea ésa la razón por la cuál tengo ése TOC con los espejos. No soporto verme esta cara de cabrón.

Yo nunca había conducido borracho, no penséis mal. Aquello fue una excepción. Comprenderéis que era la boda de mi hermanito y mi hotel estaba al lado de la sala de fiestas.

Más de una vez pienso en acabar con todo de una puta vez. Pero no es tan sencillo. Mi cabeza no me va a dejar. Me quiere vivo, creo que para castigarme.

Si me preguntáis si mi condena fue justa o no, no podría responder. ¿Qué es justo? ¿Es justo pasar la vida entre rejas por un accidente? ¿Es justo ir paseando tranquilamente y que un borracho acabe con tu vida?

Una vez me quise tirar a las vías del tren. Estuve esperando al lado de la vía al menos 15 minutos. Cuando vi uno que pasaba lo suficientemente rápido me quedé congelado; no pude dar ni un paso. Me quedé ahí, llorando entre los matorrales, como la puta mierda que soy.